Paco del Álamo
mar, 13 de octubre de 2026, 1:30 a.m. GMT-4
El otoño es una de las mejores épocas para disfrutar de la calabaza. Aunque podemos encontrarla durante buena parte del año, es ahora cuando muchas de sus variedades están en plena temporada y apetece especialmente incorporarlas a nuestros menús.
Además, se conserva muy bien, resulta económica y ofrece muchas más posibilidades de las que solemos aprovechar. Su sabor ligeramente dulce y su textura, que cambia considerablemente según cómo la cocinemos, permiten utilizarla en multitud de preparaciones.
Asada, por ejemplo, concentra sus azúcares naturales y adquiere un sabor más intenso; cocida, resulta perfecta para conseguir texturas suaves y cremosas. También combina especialmente bien con especias, hierbas aromáticas, frutos secos y quesos, ingredientes que ayudan a crear interesantes contrastes de sabores. Para aprovechar este producto de temporada, hemos seleccionado tres recetas que demuestran lo mucho que puede dar de sí.
Empezamos con una crema de calabaza y verduras asadas, con un toque de jengibre que aporta frescura y un punto ligeramente picante. Continuamos con un risotto de calabaza, en el que su dulzor se equilibra con el parmesano y las hierbas aromáticas. Y terminamos con una calabaza asada al estilo hasselback, glaseada con miel y mostaza, sobre una crema de quesos y acompañada de granada y nueces.

Crema de calabaza asada con zanahoria
Asar la calabaza y la zanahoria antes de triturarlas aporta un sabor más intenso a esta crema. El jengibre introduce un punto fresco y ligeramente picante que puedes ajustar al final.
Tiempo de preparación: 55 minutos
Ingredientes (4 personas):
- 800 g de calabaza limpia
- 2 zanahorias
- 1 puerro
- 1 patata pequeña
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 700 ml de caldo de verduras
- 80 ml de nata para cocinar
- ½ cucharadita de pimentón dulce
- 2 ramitas de tomillo
- AOVE
- Sal y pimienta al gusto
Elaboración:
- Precalienta el horno a 200 °C.
- Coloca la calabaza y las zanahorias troceadas en una bandeja, junto con el ajo sin pelar, el AOVE, la sal, la pimienta, el pimentón y el tomillo.
- Asa durante 15 minutos.
- Incorpora el puerro cortado en trozos gruesos, remueve y hornea otros 15 minutos, aproximadamente, hasta que las verduras estén tiernas y ligeramente doradas.
- Pasa las verduras a una cazuela, incorpora el ajo asado sin piel, la patata en dados, el jengibre rallado y el caldo.
- Cocina durante 12-15 minutos, hasta que la patata esté tierna.
- Retira el tomillo, añade la nata y tritura hasta obtener una crema fina.
- Ajusta la textura con más caldo, si es necesario, y rectifica de sal.
- Sirve la crema caliente, decorada con unas pipas de calabaza y un pequeño hilo de nata.







