El almacenamiento en las computadoras ha evolucionado drásticamente. Pasar de un disco duro mecánico (HDD) a un disco de estado sólido (SSD) transforma por completo la velocidad de encendido y respuesta del sistema operativo.
SSD SATA de 2.5″: Ofrece velocidades de lectura y escritura cercanas a los 550 MB/s. Es una excelente opción para revivir computadoras antiguas o como unidad secundaria económica para guardar juegos y archivos.
SSD M.2 NVMe (PCIe 4.0 / 5.0): Se conecta directamente a la placa madre sin cables y alcanza velocidades desde los 3,500 MB/s hasta más de 7,000 MB/s. Es imprescindible para instalar el sistema operativo Windows 11, programas de edición de video pesados y juegos modernos con tecnologías de carga ultrarrápida (DirectStorage).
En conclusión: En Mi PC recomendamos un SSD M.2 NVMe de al menos 1 TB como unidad principal para cualquier armado moderno.






