El término «cuello de botella» ocurre cuando un componente de tu computadora limita el rendimiento general de otro más potente.
El escenario más común: Combinar un procesador antiguo o de gama baja con una tarjeta gráfica de última generación. La tarjeta de video no podrá entregar su máximo potencial de cuadros por segundo (FPS) porque se queda esperando las instrucciones del procesador.
¿Cómo evitarlo? Antes de realizar una actualización, consulta con el equipo de Mi PC para verificar que tu procesador, memoria RAM y fuente de poder tengan el equilibrio adecuado.






